21 agosto 2006

Transporte público: prisas y empujones

Una de las cosas que más llama la atención cuando llegas a Madrid es la prisa que tiene todo el mundo. Por ejemplo, en la hora punta de entrar a trabajar cuando se abren las puertas del metro la gente se hecha a correr para no perder la combinación con otra línea. Y lo asombroso es que pasa un tren cada pocos minutos. Esto mismo en Málaga no pasa. Allí tienes suerte si el próximo autobús pasa dentro de 20 minutos. Pero ellos van con prisas a todos lados como almas que lleva el diablo.

Otro tema bastante molesto en el trasporte público, ya sea metro o autobús, son los empujones. Y es que la gente te va dando empujones para pasar y no piden perdón ni nada de nada, ni si quiera giran la cabeza es como si hubiesen chocado con una farola o algo así. Aunque claro teniendo en cuenta que en algunas líneas de autobuses especialmente demandadas tienes poco menos que pegarte para conseguir entrar podría considerarse una especie de selección natural.

Bueno ya os seguiré contando más cosas de aquí.

4 comentarios:

Ploncios dijo...

Bueno, ¿y tú qué?

¿Te has adaptado ya?
Quiero decir, ¿eres de los que dan o de los que sólo reciben? ;)

DK dijo...

La verdad es que procuro dar más de los que recibo. Pero normalmente me disculpo. No voy a cambiar mi forma de ser por haberme cambiado de ciudad.

Anónimo dijo...

Eres un mariquita. A ti te quería ver yo en Recoletos cogiendo el cercanías a Tres Cantos...

DK dijo...

Ya será menos...